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CHANCRO BACTERIANO (Pseudomonas syringae)

Chancro bacteriano: explotación de cerezos

El chancro bacteriano: una enfermedad incurable para los cerezos

El chancro bacteriano es una bacteria que puede infectar a cualquier herida, ya sea una lesión grande o minúscula. Además, es una enfermedad incurable y una vez que el cerezo es infectado tiene que convivir con ella. Por otro lado, los daños de esta bacteria son muy variables, pudiendo provocar incluso la muerte del árbol. Por eso, es muy importante el control de esta enfermedad durante el otoño.

¿Cómo se comporta el chancro bacteriano?

La capacidad de multiplicarse del chancro bacteriano es infinita, puede reproducirse cada 20 minutos. Por esta razón, en las explotaciones de cerezos hay que controlar la presencia de grandes reproductores de bacterias, como las “malas” hierbas y otros cultivos, como los perales.

Durante el otoño, las bacterias infectan las cicatrices que dejan las hojas al caer y otras heridas que provienen de la poda, de quemaduras… Estas bacterias pasan el invierno en los tejidos infectados del árbol y durante la primavera se depositan sobre hojas y flores sin causar daños visibles. Cuando las lluvias y las temperaturas son las adecuadas, infectan todas las heridas que detectan (brotes, hojas, frutos…). De esta forma, las bacterias pasan desde los órganos infectados (flores, hojas, frutos…) a las ramas, creándose los chancros que se pueden anillar al tronco y las ramas, pudiendo llegar a matar al árbol. Por ello, es muy importante tratar con compuestos de cobre DURANTE la caída de la hoja y no después.

¿Cómo se desplazan las bacterias?

Las bacterias no pueden desplazarse solas, para ello emplean diferentes medios. Algunos de los medios de difusión que utiliza el chancro bacteriano son las gotas de lluvia, la niebla, el rocío o el viento. Por eso, cuando se den estas condiciones hay que evitar hacer cualquier tipo de herida al árbol. Los humanos también somos un factor de difusión, ya que cualquier herramienta de poda puede transportar grandes cantidades de bacterias de un cerezo a otro. Por esta razón es necesario desinfectar las herramientas. Además, debemos ser muy cuidadosos con el material vegetal (plantones y espigas) porque si están infestados, la enfermedad se reproducirá.

En la zona del Norte de Extremadura este tipo de bacteria es muy frecuente, porque el clima favorece su desarrollo. Y es que, las temperaturas entre 12 y 15° C y la humedad relativamente alta (80-90%) son óptimas para que la bacteria se desarrolle. Estas condiciones son muy habituales entre octubre y abril.

Por ello, si quieres evitar que este tipo de bacteria se desarrolle en tu explotación de cerezos hay que ser muy cuidadosos y evitar hacer heridas a los cerezos durante días húmedos.